La
UNED pretendía no pagar el impuesto de actividades económicas I.A.E. por la
venta de los libros de texto, es decir, por la librerÍa de la que tanto dinero
saca a sus alumnos.
El
Ayuntamiento de Madrid que es quien recauda el impuesto desestimó la pretensión
de la UNED de exención del IAE. La UNED recurrió al Tribunal Superior de
Justicia de Madrid quien también desestimó la pretensión. Lógico, al fin y
al cabo no forma parte de la actividad Universitaria vender libros de texto, es
como si alguien monta una cafetería en una ONG

